El libro

El pasado 3 de octubre abrí por necesidad un nuevo documento de texto digital y escribí la siguiente frase: “No soy nutricionista, de momento”. A partir de ahí fueron llegando las demás palabras que conforman lo que vengo a presentaros hoy: “El amor no es suficiente”. Se trata de un texto corto, sencillo y manejable que tiene un objetivo claro: colaborar en la renovación de las ideas que sobre alimentación  son aceptadas y creídas por la mayoría de la sociedad. También tiene unos destinatarios principales: familias con hijos, maestros y profesores. Las primeras toman a diario muchas decisiones relacionadas con la comida que afectan directamente  a lo que los niños comen cada día. Los segundos trabajan en sus clases muchos contenidos alrededor de conceptos como alimentación saludable, dieta equilibrada y desarrollo de hábitos saludables. De manera secundaria el texto también trata de la actividad física que los más jóvenes deberían hacer cada día y que por diferentes motivos no están haciendo.

Eanes Maquetación 1

Por tradición familiar y por mi profesión siempre he estado vinculado a los dos ámbitos alrededor de los cuales gira “El amor no es suficiente”, pero ha sido a raíz de ser padre y de la lectura y el estudio durante los últimos años de las obras de algunos divulgadores de ciencia y nutricionistas cuando me he dado cuenta de la magnitud del problema que tenemos encima y que vamos a seguir teniendo si no empezamos a cambiar nuestras decisiones relacionadas con la comida y con la actividad física. Nuestros hijos, nuestros alumnos se dirigen con buen ritmo hacia la enfermedad crónica prematura. Los datos que hablan de los niveles de sobrepeso y obesidad infantil pasan ya de preocupantes a alarmantes. Trágicos a medio y largo plazo. Al mismo tiempo, el porcentaje de niños que cumplen con las recomendaciones de la OMS sobre actividad física es inferior al 10%.

Ante este escenario, me vi envuelto en la redacción de “El amor no es suficiente”. Mi intención es poner mi pequeño grano de arena. ¿Para qué? Para acabar con el estado de confusión actual en el que la información sobre alimentación y actividad física es muy abundante pero las decisiones que tomamos no se corresponden con lo que nos va diciendo la evidencia científica más reciente. Y hay víctimas: nuestros hijos y nuestros alumnos.

Yo no puedo aportar nada nuevo porque no soy científico ni lector de artículos científicos. Soy padre y profesor. En ambos roles trato de mantener los ojos bien abiertos y lo que veo no me gusta. No tengo la solución para unos problemas tan serios y de causas tan compleja como son el sobrepeso y la obesidad infantil, pero no quería quedarme con la necesidad de organizar lo que he venido aprendiendo de muchos profesionales que cada día ponen a nuestro alcance recursos muy válidos para revertir la situación.

Los cito al principio del texto: “Muchas de las herramientas y las armas que podemos usar para defendernos las he obtenido de las obras de Luis Jiménez. Cada una de sus palabras tiene el respaldo científico más actual, y cuando opina avisa de que está lanzando una opinión. No ha sido el único pero ha sido el principal. También han sido fundamentales los textos y los blogs de los nutricionistas Juan Revenga, Julio Basulto, Aitor Sánchez, Lucía Martínez, Pablo Zumaquero, Rubén Murcia y Carlos Ríos. Los de los médicos Paris Fernández y Daniel Hernández; los de los pediatras Carlos Casabona y Gloria Colli. Los de Marcos Vázquez y los entrenadores personales Antonio Jesús Vidal “Magnifit”  y Josemi del Castillo.”

No hace falta leer el libro -más que un libro es un desahogo- para acercarse al conocimiento de todos esos profesionales. Os animo a que vayáis directamente a sus blog, sus libros o sus entrevistas en Youtube. Poco a poco os daréis cuenta del gran favor que os pueden hacer. Pero si decidís leerlo espero que os guste y que os genere la necesidad de saber más.

Podéis leer las primeras páginas aquí.
Podéis adquirir el libro aquí.

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